El parecido del bebé se convierte, sin que nadie lo busque abiertamente, en una especie de competición entre ramas familiares. Puede parecer inofensivo, pero a veces genera más tensión de la esperada.
Por qué pasa esto
El parecido físico funciona, para muchas familias, como una forma simbólica de "reclamar" al nuevo miembro. No suele ser mala intención, sino una forma un poco torpe de mostrar ilusión y pertenencia.
Cómo quitarle peso
- Responder con humor: "tiene un poco de los dos, menudo lío genético"
- No entrar a valorar ni dar la razón a ningún lado de forma explícita
- Cambiar de tema con naturalidad si se alarga demasiado
Si genera roce real entre las familias
En los casos donde de verdad se convierte en un motivo de tensión entre abuelos, puede ayudar hablarlo directamente y con humor: "menuda batalla os traéis con esto, ¡relajaos!" suele desactivar la seriedad del asunto.