Es habitual recibir regalos con mucho cariño que, en la práctica, no encajan bien: ocupan demasiado espacio, hacen demasiado ruido, o simplemente no son lo que necesitáis en ese momento.
Cómo gestionarlo con elegancia
- Agradecer siempre el gesto, independientemente del regalo en sí
- Si no lo vais a usar, guardarlo para una ocasión futura (o donarlo/devolverlo) sin sentir que tenéis que explicar por qué
- Si la persona pregunta directamente antes de comprar, aprovechar para orientar hacia algo que sí necesitéis
Cuando insisten en verlo usado
No estáis obligados a usar todo lo que os regalan solo para que la persona lo vea. Podéis simplemente decir que aún no le habéis encontrado el momento, sin más explicación.
Una lista de regalos ayuda mucho
Si tenéis oportunidad de compartir con antelación qué necesitáis de verdad (una lista de nacimiento, por ejemplo), reduce bastante la cantidad de regalos que no encajan.