Es habitual que algún familiar se quede unos días o semanas para ayudar con el recién nacido. La ayuda es valiosa, pero también puede sentirse como una invasión del espacio y la intimidad de la pareja si no se gestiona bien.
Poner estructura desde el principio
- Acordar de antemano cuántos días se va a quedar, no dejarlo abierto
- Definir espacios propios: la habitación de la pareja es zona sin entrar sin avisar
- Establecer alguna franja del día que sea solo vuestra, aunque sea corta
Cuando ya se ha instalado sin límites claros
Nunca es tarde para poner uno. "Nos encanta tenerte aquí, y necesitamos también algo de tiempo los dos solos" se puede decir en cualquier momento, no solo al principio.
La pareja sigue siendo prioridad
Mantener algo de espacio e intimidad como pareja, aunque sea mínimo, no es egoísmo — es parte de sostener la relación en una etapa donde ya hay muchos frentes abiertos.