Existe la idea de que hay que tener siempre un motivo "serio" para no recibir visitas. La realidad es que estar agotados, o simplemente no tener ganas ese día, es motivo más que suficiente.
Cómo decirlo
- "Hoy preferimos estar solo nosotros, ¿lo dejamos para otro día?"
- "Necesitamos un día tranquilo, gracias por entenderlo"
No hace falta justificar más allá de eso. Explicar de más suele generar más discusión, no menos.
Gestionar la culpa que puede aparecer
Es normal sentir algo de culpa la primera vez que ponéis este límite, sobre todo si viene de familia cercana. Recordad que proteger vuestro descanso y el del bebé no es un capricho, es una necesidad real en estas semanas.
Con el tiempo, cuesta menos
Cuanto más practicáis poner este tipo de límites, más natural se vuelve, y menos culpa genera. El primer "no" siempre es el más difícil.