Familias, Visitas y Fronteras en el Hogar

Cómo echar educadamente a las visitas del hospital (y de casa)

Ilustración de familia y abuelos de visita

Es uno de los momentos más incómodos de las primeras semanas: una visita que se alarga, mientras tú ves que ella (o el bebé) necesita descansar, y no sabes cómo cortarlo sin parecer brusco.

Frases que funcionan

  • "Qué bien que hayáis venido, ahora toca que descansen un poco"
  • "Vamos a aprovechar que está tranquilo para dormir nosotros también"
  • "Nos encantaría seguir charlando, pero mejor lo dejamos para otro día con más calma"

El tono amable y firme, sin dar excesivas explicaciones, suele funcionar mejor que justificarte de más.

Poner límite de tiempo antes de que empiece la visita

Avisar con antelación ("os esperamos, pero solo podemos estar una hora porque toca toma/siesta") evita tener que cortar la visita en caliente. Es más fácil poner el límite antes que en mitad de la conversación.

El papel del padre aquí

Puedes ser tú quien asuma el papel de "cerrar" las visitas, liberando a tu pareja de tener que hacerlo ella si está más cansada o le cuesta más poner ese límite. Es un reparto de tareas tan válido como cualquier otro.

¿Te ha resultado útil este artículo?

Publicidad

Artículos relacionados

💬 ¿Cómo has vivido tú esto? Cuéntanoslo.

Tu experiencia puede ayudar a otro padre que esté pasando por lo mismo ahora mismo.

Comentarios

Sé el primero en comentar.

Inicia sesión para dejar un comentario.