Con un bebé que cambia de talla cada pocas semanas, es tentador comprar siempre lo más barato. Pero no todas las prendas se benefician igual de esa estrategia.
Dónde tiene sentido ahorrar
- Prendas de uso muy corto por el crecimiento rápido (0-3 meses especialmente)
- Ropa "de diario" que se ensucia y lava constantemente
- Todo lo que se pueda comprar de segunda mano en buen estado
Dónde merece la pena invertir algo más
- Prendas que se van a heredar entre hermanos o pasar a otras familias, donde la calidad alarga la vida útil
- Calzado, cuando empiecen a andar (a diferencia de la ropa, sí influye en el desarrollo del pie)
- Ropa de abrigo de exterior, que recibe más desgaste
El truco real: comprar poco de cada talla
Más que el precio de cada prenda, lo que más ahorra es no sobre-comprar en tallas que van a durar semanas. Es mejor tener lo justo bien elegido que un armario lleno de ropa que nunca llega a estrenarse del todo.
El mercado de segunda mano, un aliado real
Grupos locales, apps de segunda mano y bancos de ropa infantil permiten renovar el armario del bebé a coste mínimo, con prendas muchas veces casi sin usar por lo poco que dura cada talla.