Un armario cápsula (pocas prendas, bien elegidas, que combinan entre sí) funciona especialmente bien con niños: menos ropa que lavar y doblar, y todo lo que hay realmente se usa.
Cómo montarlo por temporada
- 5-7 camisetas o partes de arriba que combinen con todos los pantalones
- 3-4 pantalones o faldas resistentes, pensados para el uso real (parque, gateo, manchas)
- 1-2 prendas de abrigo según la época
- Calzado cómodo para el día a día, reservando el "de estreno" para ocasiones puntuales
Criterios para elegir cada prenda
- Tejidos resistentes a lavados frecuentes y manchas
- Facilidad para que el niño se lo ponga solo, fomentando su autonomía
- Colores y estampados que disimulen el desgaste diario
Ventajas de tener menos, pero bien elegido
Menos ropa significa menos decisiones cada mañana, menos colada acumulada, y menos prendas sin estrenar por exceso de compra. También facilita detectar qué falta reponer realmente por talla.
Revisa cada cambio de estación
Aparta lo que ya no le vale y añade lo justo para la temporada siguiente, en lugar de acumular ropa "por si acaso" de tallas que van a durar semanas.