Supervivencia Práctica (0 a 12 meses)

Cómo cortar las uñas a un bebé y no desmayarte por el estrés

Ilustración de padre cuidando al bebé

Cortar las uñas de un bebé genera un estrés desproporcionado la primera vez: son diminutas, se mueve constantemente, y el miedo a hacerle daño es real. Con algo de técnica, deja de ser un drama.

El mejor momento

Cuando está dormido o muy adormilado (tras una toma, por ejemplo) es cuando menos se mueve, lo que reduce mucho el riesgo. También puedes aprovechar el rato tras el baño, cuando las uñas están más blandas.

Herramientas que ayudan

  • Tijeras de punta redonda específicas para bebés, o un cortaúñas de bebé
  • Buena luz para ver bien dónde cortas
  • Lima suave como alternativa si las tijeras te dan mucho respeto al principio

Técnica

  1. Sujeta bien el dedo, presionando ligeramente la yema hacia abajo y alejándola de la uña
  2. Corta siguiendo la forma natural de la uña, sin apurar demasiado
  3. Si se mueve mucho, para y retoma en otro momento — no hace falta terminar las diez uñas de una vez

Si le haces un pequeño corte

Pasa más de lo que crees, y no es motivo de pánico. Presiona suavemente con una gasa limpia unos segundos hasta que pare de sangrar; suele ser un corte muy superficial. No necesita más cuidado que eso en la mayoría de los casos.

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