La reducción de jornada por guarda legal, regulada en el artículo 37.6 del Estatuto de los Trabajadores (texto consolidado en el BOE), es un derecho individual de cualquier persona trabajadora, sin distinción de sexo, para el cuidado directo de un menor de 12 años. En la práctica, sin embargo, pedirla siendo padre sigue generando más comentarios y suspicacias que cuando la pide una madre.
Lo que dice la ley
- Permite reducir la jornada diaria entre 1/8 y la mitad de su duración
- Con la correspondiente reducción proporcional del salario
- La empresa solo puede denegarla por motivos organizativos justificados, no de forma arbitraria
- Puede solicitarla cualquier progenitor, incluso ambos a la vez si así lo deciden
Por qué sigue existiendo estigma
Persisten expectativas culturales de que el hombre debe priorizar el trabajo sobre la conciliación, mientras que en la mujer se "espera" incluso que la pida. Esto genera que muchos padres eviten ejercer un derecho que sí les corresponde, por miedo a cómo se percibe en su entorno laboral.
Cómo plantearlo en el trabajo
- Conoce tus derechos exactos antes de la conversación, para plantearlo con seguridad
- Preséntalo como una decisión ya tomada, no como algo que pides permiso para "quizá" hacer
- Si encuentras resistencia injustificada, es útil saber que la empresa no puede denegarlo sin motivo organizativo real
Normalizarlo empieza por ejercerlo
Cada padre que pide reducción de jornada con normalidad ayuda a que sea menos raro para el siguiente. No es un favor que te hace la empresa, es un derecho que ya tienes.