Se habla mucho de la culpa que sienten las madres al volver al trabajo. Se habla mucho menos de que los padres también la sienten — aunque socialmente se espere menos que la verbalicen.
Por qué aparece esta culpa
Después de semanas de implicación total durante el permiso, volver a una rutina donde el bebé pasa buena parte del día sin ti genera un vacío real. No es solo logística, es un cambio de ritmo emocional importante.
Cómo se manifiesta
- Pensar constantemente en el bebé durante la jornada laboral
- Sentir que estás "perdiéndote" momentos importantes
- Comparar tu disponibilidad con la de tu pareja, si ella tiene un permiso más largo o ha reducido jornada
Qué ayuda a llevarlo mejor
- Establecer rituales de conexión concretos (la toma de la mañana, el baño de la noche) que sean solo tuyos, para no perder ese vínculo diario
- Hablar con tu pareja de cómo lo llevas, en lugar de asumir que solo a ella le corresponde sentir esto
- Valorar la parte que sí aportas trabajando, sin que eso reste válido lo que sientes por no estar presente
No hay una forma "correcta" de sentirlo
Algunos padres viven la vuelta al trabajo como un alivio de rutina; otros, como una pérdida real. Ambas reacciones son válidas, y no dicen nada sobre cuánto quieres a tu hijo.