Las regresiones de sueño son etapas en las que un bebé que dormía razonablemente bien empieza, de repente, a despertarse mucho más de lo habitual. Coinciden con saltos de desarrollo, y son temporales.
Regresión de los 4 meses
Es la más marcada y mejor documentada: el ciclo de sueño del bebé madura y se vuelve más parecido al de un adulto (con fases más ligeras), lo que provoca más despertares. No es un retroceso real, es una maduración que a corto plazo se nota como algo peor.
Regresión de los 8 meses
Suele coincidir con hitos motores (sentarse, gatear) y con la angustia de separación, que empieza a aparecer en esta etapa. El bebé "practica" mentalmente sus nuevas habilidades incluso durmiendo, y eso interrumpe el sueño.
Qué ayuda durante una regresión
- Mantener la rutina de sueño lo más estable posible, aunque cueste más
- No sacar conclusiones permanentes ("ya no duerme nada") de lo que es una fase temporal
- Repartiros los despertares entre los dos si es posible, para no cargar todo el peso en una sola persona
Cuánto duran
Generalmente entre 2 y 6 semanas, aunque varía mucho de un bebé a otro. Si pasa ese tiempo y la situación no mejora en absoluto, puede ser buen momento para consultar con el pediatra por si hay otro factor implicado.