Es habitual pensar que las clases de preparación al parto son sobre todo para la madre. En la práctica, buena parte de lo que se enseña ahí es justo lo que necesita saber el acompañante para no quedarse paralizado en el momento clave.
Qué se aprende que te toca a ti
- Técnicas de respiración y cómo guiarla a ella durante las contracciones
- Posturas que ayudan a llevar mejor el trabajo de parto, y cómo ayudarla físicamente a mantenerlas
- Qué esperar en cada fase del parto, para no perder la calma si algo tarda más de lo previsto
- Cómo comunicaros con el equipo médico y entender lo que os están explicando
Por qué no basta con "estar ahí"
Estar presente sin saber qué hacer genera más ansiedad, no menos — para ti y para ella. Ir a las clases convierte tu papel de "acompañante pasivo" a alguien que realmente puede ayudar en el momento, que es al final lo que reduce parte del miedo al parto.
Si las clases no acaban de motivarte
Es normal que al principio se sientan un poco ajenas o incómodas. Ayuda ir con la idea de "esto es información que me hace falta", no de acompañamiento social. La mayoría de padres que van con esa mentalidad terminan valorándolas mucho más de lo que esperaban al principio.
Formato y frecuencia
Suelen empezar entre la semana 28 y 32 de embarazo, en sesiones semanales hasta el parto. Muchos centros de salud las ofrecen gratis; también hay opciones privadas si el centro público no encaja en horarios.