Es normal tener rachas de más cansancio o peor ánimo, sobre todo en la paternidad. Hay, sin embargo, señales que indican que ya no se trata de un bajón pasajero, sino de algo que merece atención profesional.
Señales a las que prestar atención
- Tristeza, irritabilidad o desmotivación que se sostiene varias semanas, sin mejorar
- Pérdida de interés por cosas que antes disfrutabas, de forma sostenida
- Dificultad para dormir o dormir en exceso, más allá de lo esperable por la crianza
- Aumento notable del consumo de alcohol u otras sustancias como forma de "desconectar"
- Sensación de desconexión del bebé o la familia que no mejora con el tiempo
Una señal que requiere atención inmediata
Si en algún momento aparecen pensamientos de hacerte daño o de que "todo sería más fácil si no estuvieras", eso no es "estar un poco bajo" — es una señal de alarma que necesita ayuda profesional cuanto antes.
Si te reconoces en esto, no esperes: puedes llamar al 024, la Línea de Atención a la Conducta Suicida del Ministerio de Sanidad — es gratuita, confidencial y está disponible 24 horas todos los días del año, tanto para quien tiene esos pensamientos como para quien está preocupado por alguien cercano. En una emergencia inmediata, llama al 112.
Cómo buscar ayuda
- Tu médico de cabecera puede derivarte a salud mental dentro de la sanidad pública
- Un psicólogo colegiado privado, si prefieres no esperar lista de espera
- Hablarlo primero con alguien de confianza, si dar el paso directo a un profesional te cuesta demasiado
Pedir ayuda a tiempo, no cuando ya no se puede más
No hace falta llegar al límite para que merezca la pena consultar. Cuanto antes se aborda, más fácil suele ser el proceso de mejora.