Empezar la escuela infantil trae un doble impacto económico: la cuota mensual en sí, y las ausencias frecuentes por enfermedad (especialmente el primer año, cuando el sistema inmunitario del bebé se está exponiendo a virus por primera vez), que a menudo obligan a faltar al trabajo.
El coste directo
La cuota de escuela infantil varía mucho según comunidad autónoma, tipo de centro (público, concertado, privado) y las ayudas o bonificaciones disponibles. Merece la pena revisar las ayudas de tu comunidad antes de matricular, ya que cambian con frecuencia.
El coste indirecto: los virus
Es habitual que el primer curso en la escuela infantil venga acompañado de bajas frecuentes por enfermedad, con la consiguiente necesidad de faltar al trabajo o buscar apoyo (abuelos, canguros) para cubrir esos días.
Cómo prepararse
- Habla con tu empresa de antemano sobre flexibilidad para estos casos, si es posible
- Reserva un pequeño colchón económico para cubrir canguros de emergencia si hace falta
- Repartid entre la pareja quién se ausenta cada vez, en lugar de que recaiga siempre en la misma persona
Mejora con el tiempo
El primer año suele ser el más duro en cuanto a contagios; a partir del segundo año en la escuela infantil, el sistema inmunitario ya está más entrenado y las bajas suelen espaciarse bastante.