El parque es, sobre todo entre 1 y 3 años, sinónimo de tierra, charcos y rodilleras al límite. Si la ropa que lleva es delicada o "de estreno", cada mancha se convierte en un motivo de tensión que resta disfrute al plan.
Qué buscar en la ropa de parque
- Tejidos resistentes que aguanten lavados frecuentes sin deteriorarse
- Colores y estampados que disimulen manchas, en lugar de blancos o colores claros lisos
- Rodilleras reforzadas o pantalones de corte cómodo para gatear y caerse sin problema
- Calzado cerrado y con buen agarre, mejor que sandalias para terreno irregular
Ropa "de parque" separada de la de "salir"
Tener un cajón específico de ropa asumida para ensuciarse (sin remordimiento si se estropea) quita mucha presión mental a la hora de vestirlo para salir a jugar.
El objetivo es que juegue de verdad
Si la preocupación por la ropa limita cómo juega tu hijo (evitar el barro, no sentarse en el suelo), se pierde buena parte del valor del juego libre al aire libre. Vestirlo para ensuciarse es, en el fondo, dejarle jugar sin restricciones.